En España, el email marketing debe cumplir RGPD y LSSI. La regla general exige que la comunicación comercial haya sido solicitada o autorizada. Existe una excepción limitada para clientes previos, con contacto obtenido lícitamente y productos o servicios propios similares. En todos los casos, documenta el origen y ofrece oposición o baja sencilla y gratuita.
¿Qué consentimiento necesitas para enviar una newsletter? Depende del origen, la finalidad informada y la relación previa. El consentimiento puede legitimar el tratamiento, pero la LSSI añade su propia regla para el envío comercial. Una descarga o una dirección corporativa no equivalen por sí solas a autorización.
Este contenido es educativo y no sustituye asesoramiento jurídico. Si no puedes demostrar el origen, la finalidad o la regla de envío, detén la campaña y revisa el caso con un profesional.
¿Por qué RGPD y LSSI no responden a la misma pregunta?
El RGPD regula por qué y cómo tratas datos personales. Su artículo 6 recoge seis bases de legitimación. La LSSI regula cuándo puedes enviar comunicaciones comerciales electrónicas en España. Una base para tratar un email no elimina las condiciones específicas del envío comercial.
La AEPD enumera las seis bases de legitimación y pide identificar y documentar la elegida. El RGPD publicado en EUR-Lex recoge transparencia, minimización, seguridad y responsabilidad proactiva.
Para el envío, el artículo 21 de la LSSI parte de la solicitud o autorización previa. Su apartado 2 exceptúa ciertos clientes previos cuando coinciden contacto lícito y promoción de productos o servicios propios similares. La oposición debe ser sencilla y gratuita al recoger los datos y en cada comunicación.
¿Qué árbol de decisión debes seguir antes de enviar?
Clasifica primero el mensaje. Si promociona bienes, servicios o la imagen de una empresa, trátalo como comunicación comercial. Comprueba si fue solicitado o autorizado. Si no, revisa juntas todas las condiciones de la excepción para clientes previos.
¿El mensaje es comercial?
¿La persona lo solicitó o autorizó para esa finalidad?
Si no, ¿hubo una relación contractual previa y el contacto se obtuvo lícitamente?
¿La oferta es de tu propia empresa y similar a lo contratado?
¿Puedes demostrar el origen y respetar bajas u oposiciones?
Si la respuesta es dudosa, no uses el interés legítimo del RGPD como atajo frente a la LSSI. Documenta el caso y pide revisión jurídica.
¿Qué debes poder demostrar sobre cada contacto?
La prueba reconstruye qué ocurrió. Guarda origen, fecha, texto mostrado, finalidad, base, relación previa y bajas. El artículo 7.1 del RGPD obliga a demostrar el consentimiento cuando esa sea la base.
El responsable decide destinatarios, finalidad y base. La herramienta registra datos, pero no decide la legalidad. Al importar contactos conservando la prueba de consentimiento, conserva las exclusiones: migrar no crea permiso nuevo.
¿Cómo decidir en seis situaciones habituales?
La decisión cambia según cómo llegó la dirección a la lista. Esta matriz señala qué preguntar, qué prueba buscar y cuándo detener el envío en seis situaciones frecuentes.
Situación | Pregunta clave | Evidencia mínima | Decisión prudente |
|---|---|---|---|
Alta a newsletter | ¿La autorización fue informada y demostrable? | Texto, fecha y origen | Enviar para esa finalidad y ofrecer baja |
Cliente previo | ¿Se cumplen las condiciones del artículo 21.2? | Relación, origen y similitud | Documentar antes de aplicar la excepción |
Lead, evento o descarga | ¿Pidió marketing o solo el recurso? | Contexto y texto recogido | No ampliar la finalidad sin base válida |
Lista migrada | ¿Conservas prueba y finalidad? | Fuente, fecha y baja | Excluir lo que no puedas demostrar |
Lista comprada o cedida | ¿Origen y cesión son compatibles? | Remitente, finalidad y cesión | No enviar sin una prueba completa |
Contacto profesional B2B | ¿El envío cumple también la LSSI? | Procedencia, relación y finalidad | No asumir permiso por ser corporativo |
Si partes de cero, consulta cómo conseguir emails de forma legítima. En bases heredadas, el control empieza en la procedencia.
¿Qué controles necesita el formulario y cada campaña?
El formulario identifica al responsable, explica la finalidad y ofrece la información de los artículos 13 o 14 del RGPD. Si usas consentimiento, la acción debe ser libre, específica, informada e inequívoca. Una casilla premarcada no lo acredita. Puedes captar contactos con formularios de suscripción y conservar el registro.
El doble opt-in verifica el canal y refuerza la prueba, pero el RGPD no lo impone de forma universal. En cada campaña, identifica el carácter comercial y al remitente, incluye una baja válida y aplica la exclusión. El artículo 22.1 de la LSSI permite revocar el consentimiento en cualquier momento.
¿Qué errores evita este marco?
Comprar, descargar un recurso, asistir a un evento o hablar con ventas no autoriza cualquier newsletter. También falla conservar el email y perder el texto mostrado: sin esa versión, cuesta demostrar la finalidad aceptada.
Un software aporta controles y registros; la empresa decide a quién escribe. Para revisar el riesgo sancionador, consulta la guía para entender infracciones y sanciones, sin usar las multas como único criterio.
¿Qué debes comprobar justo antes del envío?
El control final conecta mensaje, audiencia y prueba. Confirma finalidad, exclusiones, remitente y condiciones del proveedor. Los artículos 28 y 32 del RGPD regulan encargados y seguridad.
Clasifica el mensaje y define su finalidad.
Identifica origen y regla aplicable por grupo.
Conserva prueba de solicitud, autorización o relación previa.
Para la excepción, verifica relación, contacto lícito y oferta propia similar.
Comprueba la información mostrada al recoger los datos.
Excluye bajas, oposiciones y contactos sin evidencia suficiente.
Incluye remitente y baja sencilla y gratuita.
Revisa contrato del proveedor y seguridad.
Escala a revisión jurídica los casos dudosos.
Una herramienta de email marketing en español ayuda a ordenar audiencias, finalidades y bajas. La conformidad depende de tus decisiones y documentación.
Preguntas frecuentes sobre email marketing y RGPD
¿Necesito consentimiento para enviar una newsletter en España?
El artículo 21.1 de la LSSI exige que la comunicación comercial haya sido solicitada o autorizada. El artículo 21.2 prevé una excepción condicionada para clientes previos. Revisa el origen, la finalidad, la relación existente y la prueba disponible antes de decidir.
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