La importancia de definir objetivos en email marketing

20 de abril de 2020 · 5 min. lectura
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La única forma de saber si estamos mejorando y de saber si lo que estamos aplicando para hacerlo funciona es marcar unos objetivos. Sin objetivo no hay una referencia respecto a la que comparar. Cuando un atleta entrena se fija una distancia. Entonces, corrige sus técnicas y modifica su cuerpo con preparación física para reducir el tiempo que tarda en alcanzarla. Si lo consigue, sabe que lo que hace es efectivo y puede proponerse retos mayores.

La importancia de los objetivos en email marketing

Hace ya muchos años, en nuestra cultura empresarial no hablábamos de marketing. En general, se hablaba de publicidad y en esta primaban tres aspectos fundamentalmente:

  • Cantidad.
  • Diseño.
  • Intuición.

Más tarde llegó el marketing como ciencia y concepto.Con él se introdujeron las matemáticas, las estadísticas y las métricas en la ecuación. Sin embargo, todavía el resultado era algo que se evaluaba con posterioridad. Se obtenía de la acción, pero en cierta medida todavía era imprevisible o impreciso.

Con la evolución del marketing digital, el big data, la inteligencia artificial y el machine learning, los datos y el análisis han tomado el poder. Hoy es posible desarrollar modelos matemáticos predictivos sobre cualquier cosa.

Estos modelos te permiten hacer una simulación de cómo se van a comportar tus acciones tal como las tienes diseñadas. De esta forma, partes de una acción que con unas características determinadas te ha de conducir a un resultado.

Gracias a herramientas de email marketing como Easymailing, podrás evaluar y cumplir tus objetivos, mediante informes y estadísticas sobre el comportamiento de los suscriptores.

Perfeccionando tus campañas persiguiendo superar objetivos

Pero este modelo predictivo ha sido desarrollado partiendo de datos poco cualificados. Datos externos que no tienen la calidad de los que vas a ir extrayendo de tu experiencia y que se basan en el estudio de lo que otros han llevado a cabo.

A medida que estos datos se van cualificando, vas viendo el comportamiento real que tiene la campaña que has dirigido a las audiencias que has seleccionado. También verás en qué medida se aproximan o se desvían del resultado previsto.

Es ahora cuando puedes empezar a introducir ciertas modificaciones en tus acciones de email marketing sobre la original. Hay determinados elementos que son claves y que si se modifican han de producir alguna variación sobre el objetivo previsto.

Por ejemplo, si modificas la llamada a la acción de una pasiva tipo «Haga clic aquí» a una activa del tipo «Obtenga ahora un 50 % de descuento» podrás conseguir con prontitud los datos sobre cómo estos cambios han afectado al resultado. Esto mismo es aplicable a otros componentes de la acción como la segmentación de las audiencias, el contenido del email o el asunto que expresa y que, a modo de un título, puede provocar una mayor tasa de apertura o menor.

El objetivo final de toda campaña de email marketing es proporcionar el mayor número de conversiones posibles. Si este objetivo no está definido y cuantificado, difícilmente podrás ver cómo cada cambio repercute en el mismo.

Definir el resultado inicial, el objetivo, está permitiéndote tener una referencia a superar a través del estudio de tus datos obtenidos por la experiencia personal. Lo conseguirás estableciendo elementos diferenciadores en tu estrategia.

Recomendaciones de valor sobre tus objetivos

Saber manejar los objetivos adecuadamente es muy importante. Por eso te vamos a dar algunas recomendaciones.

Utilízalos para motivar a tu equipo

Una de las características básicas de fijar un plan de objetivos es su efecto motivador. Si partes de un objetivo realizable y propones unos objetivos de superación realistas a corto, medio y largo plazo, estarás motivando a tu equipo con cada paso que se alcanza.

Aplícalos a ser el motor de tu diferenciación

Cada cambio que introduces y mejora los resultados está diferenciando tu estrategia de la inicial. En definitiva, te lleva a hacer cosas diferentes de las que está haciendo todo el mundo.

Esta experimentación hoy se hace posible gracias a la inmediatez con la que la campaña nos devuelve datos evaluables. También esta diferenciación es absolutamente necesaria, ya que hoy es una de las bases de la competitividad.

Hazte preguntas y cuantifícalas

Tus objetivos son respuestas cuantificadas a las preguntas que te haces:

  • ¿A cuántas personas debo llegar?
  • ¿Qué tasa de apertura debo alcanzar como óptima?
  • ¿Cuántas aperturas se deben convertir en acciones?
  • ¿Qué número de conversiones quiero alcanzar?

Hazle preguntas a los datos que te devuelve la acción

La acción va a irte devolviendo unos datos que has de cuantificar del mismo modo y a los que preguntarás:

  • ¿Dentro de qué segmentos de mi audiencia se están produciendo más aperturas?
  • ¿A qué tipo de llamada a la acción están respondiendo más?
  • ¿Qué asunto está generando más interés entre los receptores?

Haz variaciones, cruza datos y vuelve a analizar

Con todas estas respuestas cuantificadas podrás ir tomando decisiones que te lleven a introducir modificaciones en tu acción de email marketingIntrodúcelas una a una para poder medir mejor cómo afecta esta al objetivo y si mejora o no el resultado.

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